Este año, la innovación tecnológica irrumpió en el cuidado corporal con la integración de inteligencia artificial para diagnósticos y rutinas personalizadas. La simplicidad ha sido la clave: los productos multiuso que combinan hidratación, reparación y protección se convierten en la base para rutinas de belleza más prácticas y efectivas. El retinol, anteriormente destinado solo al rostro, comenzó a ganar terreno en tratamientos corporales, mejorando la textura de la piel y aportando efectos antiedad. Ingredientes naturales y fórmulas limpias dominan el mercado, favoreciendo una piel saludable y bien cuidada sin rutinas complicadas. Esta evolución refleja una tendencia hacia el autocuidado consciente que combina ciencia y naturaleza para satisfacer estilos de vida modernos y demandantes.
