La inteligencia artificial (IA) no es solo una tendencia futura, sino una herramienta ya integrada en la creación de perfumes. Empresas innovadoras como Osmo estĆ”n combinando IA, perfumerĆa e inteligencia de mercado para digitalizar el sentido del olfato, entrenando modelos con miles de molĆ©culas aromĆ”ticas que permiten diseƱar fragancias novedosas, mĆ”s seguras y no irritantes para la piel. La IA permite clonar aromas y crear nuevos compuestos con mayor rapidez y eficiencia, abriendo un abanico inmenso para la personalización y democratización de las fragancias.ā
Grandes conglomerados globales como DSM-Firmenich, Givaudan, IFF y Symrise ya emplean tecnologĆas IA para optimizar procesos regulatorios, estabilidad y rendimiento de productos, acelerando la producción masiva sin perder calidad. Aunque la automatización genera debate sobre la artesanĆa detrĆ”s de cada perfume, esta tecnologĆa ha multiplicado la oferta: de menos de 400 nuevas fragancias anuales en 1995 a mĆ”s de 3.000 en 2023. AdemĆ”s, la IA puede detectar olores para aplicaciones mĆ©dicas y alimentarias, mostrando su versatilidad mĆ”s allĆ” de la perfumerĆa tradicional.



