El maquillaje para este año celebra la diversidad y la creatividad. Se destaca la técnica del delineado gráfico que permite looks audaces y modernos, junto con la popularización de los labiales glossy enriquecidos con ácido hialurónico que aportan volumen y brillo único. La piel juega un papel central, con acabados glow saludables que imitan la luminosidad natural. Además, el “no makeup” makeup evolucionó hacia un efecto más radiante, manteniendo la apuesta por lo natural pero con un toque sofisticado. Los tonos tierra vuelven a la escena para dar calidez, mientras que los acabados metalizados y los labios en tonalidades burdeos marcan tendencia en los meses más fríos. Esta mezcla de estilos permite una gran versatilidad para adaptarse tanto a looks diurnos como nocturnos.

